Botoncito

13,00
0reseña(s)

El mejor amigo de Botoncito era, sin duda, Ojalito. Eran inseparables. Pero un día, el hilo que mantenía a Botoncito sujeto a la blusa de Ana, de repente, se rompió… Es así como Botoncito va a parar a los rincones más inhóspitos de la habitación de Ana, donde conocerá a Sonajero, a Babero y a Osito, que yacen olvidados bajo los muebles del cuarto porque Ana ya no los necesita… Entonces Botoncito les explicará que Ana ya puede dejar de llorar, ya sabe comer muy bien y también sabe conciliar el sueño sola. ¡Y todo porque ellos le ayudaron a hacerlo cuando era un bebé!
Para hablar sobre la infancia y el hecho de crecer, los recuerdos, las experiencias vitales, la empatía…

El pez que sonreía

18,00
0reseña(s)

El autor hace que el pez nos sonría y nos adentremos fascinados con éste en el relato, sonriendo con él y bailando con el narrador, en el camino de vuelta al mar… Sin que nos demos cuenta, el pez se cuela en nuestros corazones, y no alcanzamos a discernir si es el pez quien sonríe o el autor. Es una historia encantadora, un libro fiel como un perro, mimoso como un gato y amante como una esposa. La intensa y entusiasta creatividad de Jimmy dota de una gran poesía a la ilustración en su conjunto, que resulta emotiva y encantadora. Los textos están escritos en un estilo de cadencia simple y singular, de modo que cada nueva obra nos sorprende grata y constantemente. La adaptación en dibujos animados de El pez que sonreía (A fish with a smile) obtuvo en el 2006 el Premio Especial al Mejor Cortometraje de Animación del Festival Internacional de Berlín. “En apariencia simple, la cinta nos invita a abrir los corazones hacia la verdad de que, si liberas algo, tú también eres libre”.

Esconderse en un rincón del mundo

20,00
0reseña(s)

¡Vale, vale! ¡No volveré a decir que no me gusta esta familia! ¡Tampoco diré que os odio! ¡Es solo que a veces me gustaría que me dejarais tranquilo un rato! ¡Aquí todo está bien! ¡Todo menos yo, quizás! Vale, es mi problema. Vale, de todos modos, los mayores nunca os equivocáis. Lo que pasa es que los pequeños somos unos desobedientes. Vosotros no sois los únicos que tenéis preocupaciones, ¡yo también las tengo! Lo que pasa es que no os las cuento, y punto. Por favor, ¡no estéis tan preocupados!, ¿de acuerdo? Ya soy mayor, puedo cuidar de mí mismo. No voy a abandonaros, ¡pero también tengo cosas que hacer! Tampoco soy un bicho raro, hay mucha gente así. Bueno, ¡todos queremos escondernos en un rincón del mundo! De todos modos, diga lo que diga, ¡no me creeréis! ¡Chis!

La Luna se olvidó

0reseña(s)

Las personas van y vienen de nuestras vidas. Lo que solíamos ver desaparece. Lo que solíamos recordar se olvida. Es posible que los ojos vean más de lo que somos capaces de recordar, más de lo que aparentemente existe. Jimmy Liao ilustra la imprevisibilidad y la belleza de la vida y de todos sus detalles.

Visto y no visto
Con un soplo de brisa de verano,
al instante se esfumaron los recuerdos y cayeron en el olvido.
Apenas quedó la confusa sombra de unos árboles estremeciéndose.

¿Lo que no se ve no existe?

 

Papá, por favor, consígueme la Luna -mini desplegable-

12,50
0reseña(s)

Mónica quería jugar con la luna, así que le pidió a su papá que se la bajase. El papá trajo una escalera larguísima y trepó hasta llegar a ella. La luna era demasiado grande, pero le prometió que cada noche se haría más pequeña y entonces se la podría llevar… Un libro con páginas desplegables que muestra claramente dónde debe estar la luna.